El alpinista subía una de las nevadas cumbres del Tibet cuando de pronto le salió al paso un antropoi-de peludo, de hirsuta cabellera, que profería gruñidos guturales y despedía de sí un tufo insoportable. "-¡Dios mío! -acierta a proferir el alpinista-. ¡Debe ser El Abominable Hombre de las Nieves!". "-¡Ay, sí! -responde con molestia la criatura-. 'Abominable'. ¿Y a poco tú eres Leonardo DiCaprio?"... Le pregunta la niñita a su progenitor: "-Papi: ¿mi abuelita te contaba cuentos?". "-No, hijita -responde él-. Pero tu mamá todas las noches me cuenta uno". "-¿Ah sí? -se interesa la pequeña-. ¿Cuál?". Contesta el señor: "-Ése de que le duele la cabeza"... Don Autumnio, senescente caballero, fue a visitar a la señorita Himenia Camafría, célibe madura. Terminada la honesta visita don Autumnio s