Lleno de alegría el joven ejecutivo le contó a su mamá que finalmente había encontrado a la muchacha de sus sueños. Se iba a casar con ella, y quería presentársela. "-Invítala a cenar hoy en la noche" -sugiere sin mucho entusiasmo la señora. Dice el hijo: "-Sólo para divertirnos traeré también a dos amigas suyas, a ver si puedes adivinar cuál de ellas es mi novia". En efecto, llegó el muchacho con tres hermosas chicas. Después de un rato de conversación le pide a su mamá que vaya con él a la cocina y le pregunta: "-Vamos a ver: ¿cuál de las tres es la mujer con la que tu hijo se va a casar?". Sin vacilar responde la señora: "-La del vestido rojo". "-¡Asombroso! -se queda estupefacto el hijo-. ¿Cómo supiste que es ella?". Responde la mamá: "-Es la que menos me gustó"... En el bar le dice un