CRÓNICA URBANA
POR CUAUHTTÉMOC TORRES ALVARADO
EL SIGLO DE TORREÓN
SAN PEDRO, COAH.- Su mirada evoca un poco de seriedad, tristeza y desánimo. Tal vez sea lo agitado del día, pero Arturo Cázarez está cansado. Su fisonomía permite escudriñar sus sentimientos y deja a la imaginación varios cuestionamientos sobre su vida.
Desde hace un año, Arturo decidió ser bolero. Desde entonces, su cuerpo tiene más descanso que hace ocho años cuando trabajaba de obrero en una compañía refresquera muy conocida; cargaba y transportaba varias botellas del producto.
La fatiga y esfuerzo de diario, terminó por hacer renunciar a Arturo de esa compañía. Su cuerpo, por muy alto y robusto que parece, tuvo que ser sometido a varias operaciones y a soportar molestias de las que todavía no se repone.
Duran