EL SIGLO DE TORREÓN
FRANCISCO I. MADERO, COAH.- Tiene 38 años y recorre las calles de esta ciudad, con una tina llena de gorditas para vender. Martín López Hernández estudió hasta secundaria y en la actualidad no se arrepiente de haber escogido un trabajo por un nivel académico.
Es originario de San Pedro de las Colonias, Coahuila. Desde allá, viaja de lunes a viernes en un autobús para ganarse unos cuantos pesos para su madre y hermanos. No tiene hijos ni esposa y tampoco vive en unión libre.
Martín vende de todo. Las ganas de comer y obtener dinero, no lo limitan a que la venta sea un solo producto. Desde dulces, quesos y gorditas, este sampetrino ofrece sus alimentos en las dos ciudades laguneras.
En Madero las ventas son más pobres que las que se pueden efectuar en San Pedro. Au