Al final de esta columna se halla un vitando cuento de color subido. Sólo podrán leerlo quienes conozcan el sutil y útil arte de hacer "concertacesiones" con su conciencia. Los demás, favor de abstenerse. Antes narraré algunas inocuas historietas y haré una reflexión política más inocua aún... Solfario, estudiante de música, le pregunta a Dulcilí: "-¿Conoces el Largo de Haendel?”. Responde ella, ruborosa: "-Eso apenas su señora”... Por vez primera la recién casada vio a su flamante maridito completamente al natural, y puso cara de desilusión. Le dice el muchacho: "-Acuérdate, Susiflor: tú me dijiste que te gustaban las pequeñas cosas de la vida”... El actor de cine va con el director de la película y le dice: "-En la escena de la fiesta alguien me ofrece un whisky y lo re