"¡Fue un hombre ejemplar! -sollozaba la viuda en el velorio de su esposo-. ¡Jamás salía de noche!". En eso hace acto de presencia una mujer que llevaba media docena de chiquillos, todos el vivo retrato del difunto. "¡Mira! -exclama la viuda con enojo-. ¡Era diurno el caborón!"... El juez se dirige severamente al borrachín: "La señora aquí presente lo acusa de haberle dicho que tiene cara de nalga". "Sinceramen-te no me acuerdo, señor juez -tartajea el temulento-. Pero de que la tiene, la tiene"... Es lamentable la actitud pugnaz y belicosa que han asumido tanto el Presidente Fox como la mayoría opositora en el Congreso. El diferendo entre los dos poderes a causa del presupuesto no debe ser motivo de dimes y diretes que para nada sirven si no es para aumentar la distancia que los separa ya,