EL SIGLO DE TORREÓN
MATAMOROS, COAH.- A Onésimo Ruiz la necesidad lo empujo a trabajar desde los 13 años, pues era el menor de tres niños en una familia de escasos recursos. Comenzó como chivero, luego anduvo en la labor y pronto descubrió su alma de artista, desempeñándose como payaso en un circo.
Onésimo tiene 44 años. Cuenta que estuvo un tiempo como ?viejo de la danza? tradicionalista de los matachines. De ahí dio el paso a los circos, donde inició de redondelista, cuidando que nadie se metiera al espectáculo.
?Al principio participaba en algunas pantomimas como mago, me iba a viajar con ellos por cinco semanas pero luego volvía a Matamoros para trabajar en mis churros?, platica el señor, ?terminaba la temporada?.
Cuando tenía 25 años, sus padres murieron y se quedó a cargo de su