L U N E S
Mes peligroso si los hay es noviembre. Es que no tiene seriedad, no le hace que anochezca o amanezca frío, a la hora del día que se le antoja se vuelve verano como si nada. Y venga el sudar y el desesperarse y el quitarse el saco, el suéter o la chamarra que se había vestido para protegerse del clima que se anunciaba frío y que ahora, cambiando sin mayor aviso, nos hace sudar.
No sé en qué mes nació este mundo, Si no lo hizo en noviembre, parece como si en él hubiera sido, porque sólo alguien que no hubiera hecho algo así antes pudo hacerlo tan incierto que ni él mismo sabe lo que quiere que sea cada uno de sus días, y por eso todos ellos son a ratos así y a ratos asá.
Lo que pasa es que a él le importa un bledo ser como es, pero el que paga el pato somos nosotros, y ni siqui