L U N E S
¡Eso! Fernando Royo Díaz Rivera lo ha dicho tal como es: ?Hay que amarrarles las manos a los jueces y agentes del Ministerio Público?. Eso acabará con la impunidad. Y hará, de paso, lucir el trabajo de la policía que hasta ahora cumplía de oquis con el mandamiento del Señor; es decir, sudaba su gota gorda aprehendiendo malhechores, delincuentes, salteadores y criminales sólo para que en cuanto los dejaban a disposición de aquéllos los soltaran, por su bonita cara u otros arreglos, quién sabe, pero la verdad es que días después los volvían a tropezar en las calles haciéndoles burlescos dengues.
Un día llegará a realizarse la aspiración del señor vicepresidente de Coparmex y la de tantos otros que piensan y sueñan como él, y mientras más exigentes se pongan las confederaciones pa