Tres osados aventureros hacían un viaje alrededor del mundo en un globo aerostático. Un buen día dice uno de los exploradores: "Acabamos de pasar por París. Saqué la mano y toqué la Torre Eiffel". Días después dice el segundo explorador: "Acabamos de pasar por Nueva York. Saqué la mano y toqué la Estatua de la Libertad". Pasan algunos días más, y dice el tercer explorador: "Acabamos de pasar por la Ciudad de México. Saqué la mano y me robaron el reloj". ¡Infame historietilla la que acabas de narrar, columnista perillán! ¡Ni tú mismo seguramente diste crédito a la inverosímil trama de tan desorbitado chascarrillo! En primer lugar, desde el desastroso final del vuelo del "Hindenburg", aquel fatal 6 de mayo de 1937 en Lakehurst, Nueva Jersey, los aparatos de navegación aérea más livianos que