Don Feblicio tenía débil corazón. Sus padecimientos cardíacos abarcaban una larga patología: cardialgia, cardianastrofia, cardiastenia, cardiataxia, cardielcosis, cardiodinia, cardiomegalia, cardiosínfisis y cardieurisma. Sucedió que don Febilicio compró un billete de lotería, y lo dio a guardar a su mujer. Ella lo colocó junto a la imagen de Santa Rita de Casia, abogada de causas difíciles y desesperadas, y para mayor eficacia puso a la santita de cabeza, ofreciéndole volverla a la vertical si su marido se sacaba el premio. ¡Milagro! El billete de don Feblicio obtuvo el premio mayor. Sería Santa Rita, sería el azar, sería el azar disfrazado de Santa Rita o Santa Rita con disfraz de azar, el caso es que el número de don Feblicio fue el premiado. Su esposa le iba a dar la buena nueva, pero