EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- La llegada del frío hizo que Rosa Ávila y su esposo José Luis Carrillo volvieran a mirar hacia el cielo: ?de Dios es el único del que obtenemos ayuda?, dijeron.
Ellos, al igual que otras familias de la colonia Nueva Laguna Sur, en condiciones de pobreza, que no han podido sustituir los techos de cartón por losas y las paredes de láminas por otras de concreto, transcurrieron la madrugada y la mañana de ayer expuestos a las bajas temperaturas que se dejaron sentir, temerosos de que el fuerte viento volara las láminas y terminara de destruir los plásticos que intentaban protegerlos de las lluvias.
Para Rosa y su marido, quienes comparten su vivienda de la calle Florida con dos de sus hijos y sus nietos, una de las maneras más inmediatas de guarecerse d