La noche de brujas, o aquelarre, con su cortejo de aparecidos, fantasmas, duendes y personajes ominosos, forma parte del folclor de muchos pueblos. He aquí una sucesión de cuentecillos relacionados con la fecha. No se recomienda la lectura del último, por su ambigüedad... Dormía una señora cuyo esposo había pasado recientemente a mejor vida. Despertó la mujer al sentir una presencia extraña en la habitación. Abrió los ojos, y lo que vio la heló de espanto: en medio del cuarto, rodeado de una luz espectral, estaba el fantasma del difunto. "Vengo del otro mundo a visitarte" -dice el aparecido. Pregunta la señora con temblorosa voz: "Y ¿cómo te encuentras en el más allá?". "Soy feliz -dice el fantasma del esposo-. Mucho más feliz de lo que fui contigo aquí en la tierra". "Me alegra saber eso