EL SIGLO DE TORREÓN
MATAMOROS, COAH.- Leticia perdió su patrimonio entero. Acudió como todas las mañanas a laborar en su obrador y lo encontró destrozado. En la tierra aún permanecen las huellas de las máquinas que acabaron con su única fuente de ingresos.
Los ladrilleros vecinos le dicen que fue personal de la Dirección de Seguridad Pública Municipal (DSPM), otros que fueron camiones particulares, unos más vieron al director de Salud acompañando a las máquinas.
Leticia Lozano se metió a la ladrillera porque su esposo perdió cuatro dedos de su mano derecha y se le dificulta mucho el trabajo. Ella le ayuda y vivían de las 30 mil piezas que llegaba a producir el obrador, que era de los más grandes. Hoy la señora no sabe qué hacer y se muestra preocupada ante esta incertidumbre.
?No que