EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- ?Iba a matarlo, no a herirlo?, fueron las palabras que dijo Francisco Javier Negrete López, a sus captores cuando lo enteraron de que Juvencio Castillo Ortiz había fallecido a consecuencia del atentado de que fue objeto por parte del detenido, sin importarle que estuviera presente el pequeño hijo del occiso.
De 30 años de edad, vecino de avenida Constitución No. 71 poniente de la colonia Barrio Monterrey, de San Pedro, Coahuila, Francisco Javier respiró aliviado al enterarse por los agentes de la Policía Ministerial que lo capturaron momentos después de la balacera registrada el pasado miércoles 13 del presente mes y año en pleno centro de la ciudad.
?No iba a herirlo sino a matarlo?, expresó Negrete López poco después de saber la noticia de que su