Decía un ruin sujeto: "Vivo a tiro de piedra de la casa de mi suegra. Lo sé porque cada día le aviento diez"... Doña Facilisa buscó de urgencia al padre Arsilio. "Estoy en un difícil trance -le cuenta con apuro-. Mi compadre Pitoncio me pidió una cita de amor, y cometí el error de dársela para dentro de media hora. ¿Qué hago, señor cura?". Le aconseja el sacerdote: "Reza 50 credos, hija. Así ahuyentarás la tentación". "Rezaré 25 -ofrece Facilisa-. Si rezo los 50 llegaré tarde a la cita"... En el Polo Sur un pingüino le dice a otro al tiempo que encendía una pequeña hoguera: "Me importa madre el qué dirán. Yo tengo un frío de la tiznada"... En el campo nudista la guapa muchacha le dice al nuevo socio: "Caramba, señor Erector: a simple vista puedo decir que está teniendo usted malos pensamie