El borracho comenzó a ponerse necio en la cantina. Yendo hacia un señor que sin meterse con nadie bebía su copa en un extremo de la barra le dijo en tono amenazante: "¿Está usted buscando pleito?" El otro le responde muy calmado: "Desde luego que no, amigo. Si buscara pleito ya me habría ido a mi casa"... De regreso de un viaje don Hornicio encontró en la calle a un campesino del rancho en donde acostumbraba pasar sus vacaciones. "¿Qué haces por acá, Eglogio?" -le pregunta. Contesta el labrador: "Vine porque mi esposa va a dar a luz a nuestro hijo número 14". "Son demasiados ya -le dice don Hornicio-. Deberías hacer algo para ya no tener más". "¿Y qué puedo hacer?" -pregunta Eglogio. "Ven a mi casa y te diré" -lo invita don Hornicio. Llegan a la casa y don Hornicio le pide a la criadita: "