La familia Torres Fernández manifiesta su alegría por ver al pequeño sano y agradecen a la gente su colaboración.
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Lejos están aquellos días de incertidumbre y angustia por los que pasó la familia Torres Fernández debido a la leucemia que le fue diagnosticada al más pequeño de sus hijos, Héctor Ricardo Torres Lozano, a quien su familia llama cariñosamente Ricky.
Aquellos nubarrones grises que robaron la tranquilidad de su familia desaparecieron luego de que el pequeño recibiera un trasplante de células madres de cordón umbilical el 10 de junio del 2003 en el Hospital Metodista de Niños, ubicado en San Antonio, Texas.
El amor y la fe de sus padres, Nancy Lozano Fernández y Manuel Torres Reyes, hicieron que superaran todo tipo de obstáculos. Ahora