EDITORIAL miércoles 22 de sep 2004, 11:22am - nota 5 de 8

Mexicanos al grito de paz

Adela Celorio

Como todos los años, este 15 de Septiembre se volvió a anudar la garganta y a adelgazarse mi voz, en el intento de enlazarla con la de tantos compatriotas que inflamados de fervor patrio, acompañamos al Presidente a cantar el Himno Nacional en la tradicional celebración del “Grito”.

Más vistas en EDITORIAL
1 2 3 4 5

Este año no lloraré, me ordeno, pero ni caso. Está claro que no me es posible controlar una emoción que todavía no sé si obedece a un exaltado nacionalismo, o a la inquietud que me produce la letra de nuestro Himno.

No quisiera nunca que mis ojos tuvieran que presenciar de nuevo -como aquel 19 de septiembre del 85- “que retiemble en sus centros la Tierra” y muchísimo menos que retiemble “al sonoro rugir del cañón”.

¡Que locura! No quiero ver nunca a los “mexicanos al grito de guerra” sino de paz y el único rugir que deseo para nuestro país, es el de los tractores, el de las fábricas, el rugido del viento fecundando los campos. No quiero nunca ver a mi hermano ni a mi hijo “el acero aprestar y el bridón”.

Prefiero verlos aprestar los libros, el pan, las herramientas de trabajo. Quiero ver el día, en que pasado el frenesí del Himno, las banderas y la nacionalidad exacerbada y tequilera que nos hace gritar ¡Viva México hijos de la...!; nos apliquemos a construir el país que queremos. No quedando más extraños enemigos que matar, ni territorios que defender, el ámbito de los héroes de hoy, pedestre y cotidiano, se limita a luchar contra la pobreza y la marginación que aflige a tantos compatriotas.

A dar guerra sin cuartel a la corrupción; ese extraño enemigo que ha contaminado la sangre y los huesos de la patria y que hoy debilita hasta nuestras más altas instituciones. Las batallas que nos corresponden hoy, son en contra de la ilegalidad y la impunidad. Son contra la apatía y la desesperanza. Contra la moderna obsesión de escapar de nuestra realidad vía la pantalla, las drogas, la sexualidad exacerbada o el teléfono celular.

Contra esos enemigos voy con todo lo que puedo y me pongo de pie para cantar: “Ciña oh Patria tus sienes de oliva, de la paz el arcángel divino. Y en el cielo tu eterno destino, nos convoque a lidiar con valor”.

adelace@avantel.net

Ordenar en línea Edición impresa + Internet
pulse: a para ver nota anterior, s siguiente, i para ir al inicio, f para ir al final.

Cia. Editora de la Laguna. Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000
Historia | Directivos | Contáctenos | Aviso legal
Conmutador: 871.759.1200 | Publicidad 759.1200 ext 1310 | Suscripciones 716.4514 | Telemarketing 759.1259
Síguenos en:

Hay 320 usuarios registrados en línea. »IR AL CHAT