EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Michel y Guillermo, de 11 y diez años de edad, tienen varias coincidencias: son hermanos, no viven con sus padres sino con sus abuelitos en la colonia Primero de Mayo y además, ambos han presentado altos niveles de plomo en sangre.
Los niños viven en la calle 16 de Septiembre No. 43 en la citada colonia. Sus abuelitos, Guillermo Rosas y Micaela García, cuentan que desde pequeños han padecido los efectos del plomo, pues sufren constantes dolores de cabeza y estómago.
Guillermo, el más pequeño, alcanzó 39 microgramos de plomo en sangre, de lo cual pudieron darse cuenta hasta que inició el Programa de Metales, en 1999, pues antes no sabían el porqué de sus padecimientos.
Como Guillermo es quien siempre vivió con sus abuelitos, éstos lo llevaron a la S