CRÓNICA URBANA
POR FABIOLA PÉREZ-CANEDO
EL SIGLO DE TORREÓN
SAN PEDRO, COAH.- Doña Susanita vive en una humilde casa ubicada en la colonia Lázaro Cárdenas. Su puerta siempre está abierta. Los vecinos pasan y la saludan con cariño. Tiene 53 años y a finales del año pasado perdió parte de su pierna a causa de la diabetes.
Su esposo es jornalero, a veces tiene trabajo, en ocasiones no sale nada y apenas les alcanza para comer y sostenerse. Ella se dedica al hogar, pero además teje y cose ropa ajena en una maquinita que compró hace algunos años, para también aportar ingresos a la morada. Entre los dos crían a una pequeña nieta cuya madre murió joven.
“A veces mi esposo vende leña, trabaja aquí y allá, cuando hay pizquita, cuando llueve, pero cuando no, pues no hay nada y pues él