Los mexicanos de hoy debemos dar también un grito de independencia. ¿Contra quién? Contra los partidos políticos, que tienen secuestrada nuestra libertad política. Violadores de la Constitución, usurpadores de la voluntad de los ciudadanos, pesada carga económica para los contribuyentes, clanes que han desvirtuado la representación popular y nacional, esos partidos -todos por igual, pues todos en ese punto son iguales- se han apoderado de la vida política de México y la detentan en su beneficio como si fuera su propiedad particular. Antes vivíamos bajo una dictadura presidencial; ahora sufrimos la dominación de una dictadura partidista. Ésta es peor que la otra, pues al menos la anterior tenía la eficiencia de las autocracias, mientras este absolutismo de partidos muestra todas las fallas