EL SIGLO DE TORREÓN
SAN PEDRO, COAH.- Tiene seis años que no prueba ni una gota de alcohol. Fernando Salazar Alemán es originario de Parras. Sin consentimiento de su familia, un grupo de amigos lo llevó hasta esta ciudad. Fernando asegura que fue un secuestro.
Por su cabeza nunca pasó la idea de ser internado en un “AA” las 24 horas. Hoy está contento, sin embargo esa felicidad pudiera ser mayor. Su gusto por los cementerios no terminó cuando allá en Parras cuidaba las criptas de sus padres.
A San Pedro llegó y no lo ha dejado. En la actualidad trabaja de barrendero de la plaza principal. Pero paciente y con demasiadas esperanzas espera la oportunidad de que algún día le ofrezcan ser velador de un panteón.
Su gusto por los cementerios tiene una explicación machista. Lo ú