EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Para los paseantes de la Plaza de Armas es común ya la figura de Bartolo Bazaldúa, quien desde hace 22 años llegó a Torreón con su carrito de globos.
El señor de 60 años es originario de Guanajuato, pero la falta de oportunidades lo obligó a emigrar a tierras laguneras, donde se casó, tuvo a sus hijos y “echó raíces”. Cuenta que sólo estudió hasta segundo de primaria porque no había muchas escuelas en su comunidad, pero a pesar de la poca educación cursada, Bartolo gusta de leer y está enterado de las noticias tanto locales como internacionales.
“Conseguí permiso aquí en Torreón y me quedé, no en todos lados se pueden conseguir los permisos”, comenta, “aquí a veces se gana el mínimo, a veces menos, depende de las ventas