CRÓNICA URBANA
EL SIGLO DE TORREÓN
TORREÓN, COAH.- Conchita tiene nueve nietos a los que adora, pero en definitiva no es una abuelita convencional: hace ejercicio, se pinta el pelo, está a dieta, va de compras y al café con sus amigas, tiene novio y dirige su propio negocio.
Conchita Lliteras Luken nació en Hermosillo Sonora, pero luego vivió en Mexicali, después en Guadalajara, Ciudad Victoria y finalmente echó raíces en Torreón, desde hace más de 30 años.
Se casó a los 18 años y por 42 años tuvo un matrimonio apacible y feliz, hasta que enviudó. Sin embargo, su vida continuó y hoy lleva las riendas del negocio que le dejó su marido: una fábrica de tortillas y gorditas de harina que fundaron en 1968 en la Ampliación Los Ángeles.
“Empezamos haciendo experimentos, primero con