He aquí un chiste cruel. Crudelísimo en verdad. El médico le dice a su paciente: "Le tengo dos noticias, una mala y la otra peor. ¿Cuál de las dos quiere oír primero?". Contesta el hombre, tembloroso: "La mala". "Tiene usted un cáncer terminal" -le informa el galeno. "¡Dios mío! -exclama lleno de angustia el desdichado-. Y la noticia peor ¿cuál es?". Responde el médico: "Sufre usted la enfermedad de Alzheimer". "Ah, menos mal -suspira entonces con alivio el tipo-. Pensé que me iba a decir que tengo cáncer terminal"... He aquí un chiste irreverente. Irreverentísimo en verdad. El párroco del pueblo tenía un canario. Lo amaba con dilección, pues el pajarillo le alegraba los días con su canto. Cierto día el canario desapareció de su jaula. El señor cura, pensando que alguien se lo había robado