Pocas veces sus familiares se acuerdan de ellos.
EL SIGLO DE TORREÓN
En la Casa Hogar Villa Los Ángeles las anécdotas mantienen vivos sus residentes
MATAMOROS, COAH.- Raquel Luévanos Soto tiene 68 años. Está en silla de ruedas porque le fueron amputadas ambas piernas a partir de la rodilla. La situación de Aarón Hernández Mata, de 64, es la misma. Permanecen abrazados mientras observan a sus compañeros haciendo piñatas y les divierten los comentarios de unos y otros. Son esposos desde hace 25 años. El amor que sienten el uno por el otro es indudable.
Alrededor de una larga mesa hay doce ancianos trabajando en equipo, unos cortan tiritas de papel de china, otros pegan periódico a los globos con engrudo, algunos más cortan y doblan alambres pequeños. Hacen piñatas. Ésta es la Cas