Lord Feebledick asistió en Londres a la quincuagésima reunión anual de su regimiento, el Octavo de Lanceros de Calcuta. Con tal motivo su esposa, lady Loosebloomers, fue a pasar unos días en su quinta campestre en Devonshire. Lo primero que hizo luego de retirar la funda de los muebles fue reanudar su interrumpida relación con el guardabosque de la finca, un toroso mancebo pelirrojo de nombre Wellh Ung. Estaban hechos nudo -de ahí viene la palabra reanudar- cuando Wellh puso sus manos en el profuso tafanario de milady y profirió con vehemencia estas palabras: "¿De quén chon?". Se detuvo al instante la Loosebloomers y empujando por el pecho al mozalbete lo reprendió con acrimonia. Le dijo llena de dignidad: "Lujuria sí, jovencito, vulgaridades no"... Se encontraron dos amigos que no se veía