Un policía vio a un borracho llorando desconsoladamente. ?¿Qué le pasa?? ?le preguntó. El ebrio le muestra un llavero. ?Mi coche ?le dice- estaba al final de estas llaves. Ya no está. Eso quiere decir que me lo robaron?. ?Lo buscaremos ?lo tranquiliza el policía-. Pero ciérrese la bragueta, que la trae abierta?. El ebrio se mira la entrepierna y exclama luego desolado: ?¡Santo Cielo! ¡También me robaron a mi novia!?... El tipo aquel estaba en el hospital todo golpeado, los huesos rotos, vendado como momia. "¿Qué le pasó, señor?" -le pregunta alguien-. "Fue una fiesta sorpresa" -responde el lacerado. "¿Una fiesta sorpresa?" -pregunta el otro sin entender. "-Sí -explica con dolorida voz el tipo-. Mi amiguita y yo estábamos de fiesta, y nos sorprendió su marido"... Hay quienes se preguntan si