Los nietos veían el retrato de bodas de sus abuelitos. "Oye, abuelo -le reclaman al anciano señor con tono de festiva broma-. En todas las fotografías antiguas de boda la novia aparece sentada y el novio de pie junto a ella. En el retrato de ustedes tú estás sentado y la abuela de pie. ¿Cómo explicas esa falta de caballerosidad?". "Ninguna falta de caballerosidad -responde el viejecito-. Lo que pasó es que el fotógrafo no estaba en el pueblo el día que nos casamos. La fotografía se tomó hasta después de que llegamos de la luna de miel. Para entonces ni tu abuela podía sentarse ni yo podía estar de pie"... Don Algón, el director de la compañía, estaba llenando un formulario oficial. Llegó a un renglón que decía: "Indique cuántos empleados tiene, separados por sexo". "Ninguno -respondió don