La recién casada les cuenta a sus amigas: “Baudelio me dice que podría vivir siempre alimentándose tan sólo de mis besos”. “¿Y no le cansa esa dieta?” -dicen sonriendo las amigas. “No, -responde la chica-. Lo que lo deja agotado es el postre”... Un joven marido decide darle a su mujercita una fiesta sorpresa el día de su cumpleaños. Le dice: “Arréglate, Susiflor, porque te voy a llevar a cenar y luego a bailar”. Ella sube a su recámara. Entonces el marido abre la puerta y hace entrar a todos los amigos a la sala, cuya luz había apagado. Ya estaban todos ahí, listos para cantarle a la muchacha “Las Mañanitas”, cuando aparece ella en la escalera -ésta sí muy iluminada- sin llevar nada de ropa encima. Le dice la chica a su marido: