EDITORIAL jueves 3 de jul 2014, 7:27am - nota 3 de 9

Monsieur le Président

Por: PATRICIO DE LA FUENTE


Sin lugar a dudas

Ciclotímica, de amor y odio, de la cofradía a la franca animadversión, todo en un instante. Así es la relación del pueblo galo con sus gobernantes y políticos. Son, como en Argentina, un país que ejerce la democracia, pero que se muestra desconfiado del sistema y así lo hace notar mediante huelgas, protestas, paros laborales y oscilaciones en el voto.

Francia, toda, es una nación insatisfecha y descontenta no obstante la solidez de sus procesos democráticos. "Y es que aquí, por lo menos en cuanto a la vida pública respecta, nuestra forma de ser felices es mostrando infelicidad y quejándonos de todo. Pero eso sí, somos proactivos y participamos. Ahí se sustenta nuestra madurez democrática: en la participación ciudadana", me explica un amigo francés haciendo una radiografía de su país y sus procesos.

El más reciente escándalo en la tierra de Voltaire, un auténtico cisma con tintes de novela tragicómica que sin duda mantendrá entretenidos a los franceses por largo tiempo al no tener precedente en la historia moderna del país, es la detención e imputación del expresidente Nicolás Sarkozy, quien gobernara Francia de 2007 a 2012. Nunca durante la Quinta República, un exmandatario había tenido que vérselas con la justicia.

A Sarkozy, quien fue retenido e interrogado por varias horas en la oficina de la policía judicial especializada en delitos financieros, se le acusa de presuntos delitos de violación del secreto de instrucción, tráfico de influencias y financiamiento ilegal en la campaña electoral de 2007.

Se ha rumorado inclusive, que su equipo operó una red de escuchas y espionaje telefónico ilegal, con el fin de demostrar que el bando contrario y sus adversarios políticos rumbo a los comicios de 2007, recibieron cincuenta millones de euros en contribuciones ilegales por parte de Moamar Gadafi, el fallecido dictador de Libia señalado por sus acciones terroristas desde la década del ochenta.

Lo cierto es que la trayectoria del exmandatario francés de 59 años, no ha estado exenta de escándalos tanto en su vida privada como en su carrera política. Recientemente ha sido implicado en un presunto intento de asesinato contra Hugo Chávez por parte de los servicios secretos galos; además de rumores de contratación de trabajadores ilegales, rebase de topes de campaña y viajes sufragados a costa de los contribuyentes.

Tenorio al fin, Nicolás Sarkozy se vio envuelto en un escandaloso divorcio, luego se casó con Carla Bruni en pleno período presidencial y, como todos los expresidentes de Francia y muy en el tenor de los usos y costumbres de aquel país, ha tenido una larga lista de amantes y concubinas.

Mientras tanto, la imputación de Sarzoky, sus simpatizantes y abogados la entienden como una intentona que busca impedir su regreso a la vida pública. "Qué casualidad que cada vez que Sarkozy habla de su hipotético regreso a la escena política surja un nuevo affaire judicial en el que se le implica", declaró un diputado afín al expresidente.

De resultar culpable de los delitos que se le imputan, inevitable las comparaciones con nuestro país y la noción de que las acciones presuntamente irregulares de Nicolás Sarkozy, si fueran ciertas, palidecerían frente a los delitos y negocios que a diario cometen nuestros políticos mexicanos.

Me pregunto si llegará y veremos el día en que un expresidente de México, por ejemplo, se vea involucrado en problemas con la justicia y sea llamado a rendir cuentas por sus acciones. Si Sarkozy, por mucho menos, está siendo quemado en la hoguera de la opinión pública, ¿qué le pasaría a uno de nuestros presidentes allá, en Francia?

La guillotina y de ahí para arriba, me comentan los lectores e internautas. Pero eso nunca va a pasar porque somos México y aquí, ente gitanos no se tiran las cartas, me dicen también.

Nos leemos en Twitter, sin lugar a dudas: @patoloquasto

Ordenar en línea Edición impresa + Internet
pulse: a para ver nota anterior, s siguiente, i para ir al inicio, f para ir al final.

Cia. Editora de la Laguna. Av. Matamoros 1056 Pte. Col. Centro, Torreón Coah. México, C.P. 27000
Conmutador: 871.759.1200 | Publicidad 759.1200 ext 1310 | Suscripciones 716.4514 | Telemarketing 759.1259 | Google
Para mayor información sobre el tratamiento de sus datos personales ingrese a : Privacidad
Síguenos en:

Hay 42 usuarios registrados en línea. »IR AL CHAT