Luis Maeda Villalobos
La sequía no termina a la fecha
Hemos tenido que soportar seis períodos largos de sequía desde 1929, con una duración que oscila entre los diez y quince años. La última principió en 1993 y por lo que se ve no termina todavía. El hecho de presenciar chubascos en forma aislada no significa la regularidad de un período de lluvia en esta latitud del semidesierto, que tiene una pluviosidad de 250 milímetros anuales, en los meses de julio, agosto y septiembre y en lo que va del año, las lluvias no se regularizan y ello afecta a los campesinos y agricultores laguneros.
Las siembras en el campo son sincrónicas con las épocas de lluvias. Si éstas se retrasan como está sucediendo, afecta a los tipos de cultivos con la cercanía del otoño, con heladas prematuras que merman l