EL SIGLO DE TORREÓN
Torreón, Coah.- Agobiada por una larga enfermedad que la obligó a someterse a una mastectomía, Alma Esperanza Reyes Cabrales, quiso poner fin a su sufrimiento y ayer al mediodía lo consiguió, colgándose se una viga en el patio trasero de su domicilio ubicado en el fraccionamiento San Felipe IV.
Con 38 años de edad, profesora de profesión, Alma Esperanza venía soportando el dolor de saber que padecía de cáncer, enfermedad que provocó que se le practicara una mutilante cirugía, desde hace tiempo, lo que aumentó más su pena y frustración.
Debido a ello, con frecuencia caía en profundas depresiones que incluso la hicieron pensar en la muerte como punto de escape para su padecimiento y de ello habló en varias ocasiones con su esposo, Martín Licerio Ceniceros, de 41 años