Cuando ya se fueron construyendo las casas delos primeros compradores, el coronel Carlos González, quien residía en la Hacienda de La Concha, que era de su propiedad, vino y compró la manzana en donde hoy está el Hotel Salvador, construyendo a espaldas de éste su casa; un caserón de gruesos portones, que aún ahí existe por la Presidente Carranza y otra, que da la entrada por la Zaragoza, con la que se comunicaba, en donde también se estableció una escuela con un maestro pagado por él mismo.
En 1893, cuando ya hubo el primer presidente municipal, don Antonio Santos Coy, le pidió al Señor Eppen, que la escuela que funcionaba en el casco de la Hacienda, se pusiera a cargo de la autoridad, como así fue, haciéndola extensiva a niñas.
Como para 1898, año brillante de Torreón, en que ya había grandes industrias, bancos, comercios y buenas negociaciones, con gente de buena posición frente a estas firmas, además de los ricos hacendados que habían cambiado su residencia a esta Villa, acordaron establecer un buen colegio para sus hijos el que se llamó Colegio Hidalgo, estando al frente el profesor Delfino Ríos, quien lo dirigió todavía por muchos años para que después siguiera bajo la dirección del profesor don Teodoro Bersátegui, quien todavía estuvo al frente de este Colegio, situado en la esquina Allende y Juan Antonio de la Fuente.
A los dos años , en 1990, se estableció otro colegio, el Colegio Torreón, bajo la Dirección del profesor José Gálvez, instalado en el Casco de la Hacienda del Torreón.
Desde unos años atrás, también empezó a funcionar una escuela de la Presidencia Municipal, la que se llamó Escuela Oficial Número uno, situada en la Calle Acuña. Esta Escuela, para las fiestas de Centenario de 1910, inauguró su flamante edificio y a partir de esa fecha se llamó Escuela Centenario, por cuyas aulas han pasados miles de torreonenses que le han dado empuje a esta ciudad.